Cold Brew

El cold brew dejó de ser solo una bebida de verano para convertirse en una forma distinta de disfrutar el café todo el año. Gracias a su extracción lenta, consigue una taza más suave, dulce y con menor acidez, resaltando notas que normalmente pasan desapercibidas en preparaciones calientes. Con paciencia y buen café, el resultado es una bebida limpia, intensa y muy fácil de disfrutar.

Cold Brew

1. AGREGA EL CAFÉ

Coloca el café molido dentro de la bolsa o filtro para cold brew y acomódalo dentro del recipiente.

2. VERTIDO

Vierte lentamente el agua sobre el café hasta humedecerlo por completo y asegurar una extracción uniforme.

3. CIERRA

Cierra bien la bolsa o filtro y verifica que todo el café quede completamente sumergido.

4. ESPERA

Tapa el recipiente y deja infusionar entre 18 y 24 horas a temperatura ambiente o refrigerado, según el perfil que busques.

5. RETIRA

Una vez terminada la extracción, retira la bolsa o filtro y desecha el café utilizado, o puedes usarlo para tus plantitas.

6. DISFRUTA

Sirve sobre hielo, Ginger Ale, Agua Tónica o Zumos de frutas y disfruta un café dulce y refrescante. Mantén el Cold Brew siempre refrigerado para conservar mejor sus sabores.